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miércoles, 14 de agosto de 2013

Concavo y Convexo

Es verdad me casé y soy feliz. La amo como nunca amé a nadie en mi vida, pero eso de “y vivieron felices por siempre” solo pasa en las fantasías de Walt Disney.

En realidad esa frase debería ser el pié  del contrato matrimonial. Y como todo contrato también debería tener esa maldita letra chica que nadie lee y que termina jodiéndonos.

Esa letra chica debería advertirnos de situaciones en las cuales uno nunca va a salir ganando, y me refiero a nunca. Porque parece ser que somos parte de un ciclo en el cual cada “x” tiempo las mujeres se las arreglan para hacernos la vida un poco más complicada. A nosotros los reyes de la simpleza. Nadie va discutir respecto a la simpleza del hombre y la complejidad de la mujer ¿no?

Para ejemplificar lo que les estoy diciendo respecto a la simpleza de unos y la complejidad de otras  les cuento lo que me acaba de pasar.

Es una tontería pero ya va pintando la cosa. La situación es la siguiente, estoy muerto, laburé como un puto todo el día. Ella también, pero las mujeres tienen ese resto que a nosotros nos va a faltar siempre y ahora siendo las 21:15 de la noche mi mujer me pregunta “¿qué querés comer?”. Yo la verdad si me apuran de esa manera luego de un día como el que tuve, lo primero que se me ocurre en contestar es “comida”.

Que pasa, si yo llego a responder “comida”, me dice que le hable en serio y como me quedo mirándola, al parecer y juzgando por su reacción, con cara de boludo, ella agrega “andá pensando que querés comer y decime”. Cada vez me la complica más lo que comenzó con una pregunta simple ahora involucra un pensamiento, una reflexión, un estudio de posibilidades en base a los ingredientes con los que contamos, una posible ida a la almacén, en resumen una pesadilla.

Un caso similar es el que me pasó hace unos días. También había tenido un día complicadísimo en el trabajo. Ese día había trabajado unas 16 horas sin parar. Cuando me subo a un taxi para ir a casa luego de haber terminado y teniendo en mi mente como destino un colchón y una almohada, llamo a mi esposa para avisarle que estoy en camino y me dice “no te animás a pasar por el super y me traes toallitas íntimas?”.

Y que quieren que les diga? La verdad animarme me animo. No es que haya un dragón escupiendo fuego en la puerta del super que me prohíba entrar. Si fuese solo por un tema de animarse no habría problema. El tema es que se me cae un huevo!!!!!!!!! Yo venía pensando en la posibilidad de darle una buena propina al tachero y que me lleve a caballito hasta mi cuarto me acueste y arrope y resulta que ahora tengo que ir al super. Ojo antes del pedido, ella fue advertida del cansancio que tenía y las horas que estuve afuera trabajando. Pero yo creo que esas cosas las filtran y no les dan importancia alguna.

Y todavía para empeorar la situación tengo que ir a comprar TOALLAS FEMENINAS. El tema con las toallas femeninas es que  está dentro de la categoría de productos  que se diversificó tanto que a no ser que seas un experto estás cagado.

A continuación les detallo algunos productos a los cuales yo personalmente evito comprar por pedido de mi mujer:

-          Toallas femeninas: tenés de uso diario, para los días previos, para los días posteriores, con gel, sin gel, con alas, para las tangas, con borde antivuelco, para la noche, para el día, para la mediamañana, para el trabajo,  etc

-          Leche: con calcio, extra hierro, descremada, ultra, semi descremada, omega 3, casi-semidescremada, primeros años, tercera edad, para gordos que tienen las pelotas por el piso de ver tantas variedades, tan descremada que parece agua, larga vida,  etc.

-          Jabón: en polvo para que los blancos sean más blancos y los negros más negros, con perlas multiacción (sea lo que sea), para manchas difíciles, para colgar la ropa al sol,  para colgar la ropa a la sombrita,  con suavizante incluido, en gel, en polvo, con una pelotita de plasico que se mete adentro, en pastilla, etc.

-          Shampoo, tenés para rizos definidos, cabellos secos, futuros pelados, cabellos teñidos, lacios, lacios extremos, anti frizz, para la planchita, para el verano, etc

En consecuencia a la complejidad de la oferta y como evidentemente no soy un experto el error es inevitable. Saco de la bolsa el paquetito de toallitas comprado y me dice “no Ale, esas no son las que uso yo,,,, todavía no sabes cuales son las que uso yo?”

A lo cual respondo con un simple “no, perdón”, que en realidad quiere decir, “NO, NO TENGO LAS MÁS PUTA IDEA DE CUAL ES LA QUE USAS VOS!!!!!! Y yo que vos, no me haría ilusiones de que algún día lo sepa!!!!!!!”

Hay millones de cosas que no entiendo de las mujeres.

No entiendo por ejemplo como en un mismo ser humano pueden convivir tantas personalidades tan opuestas. Por un lado está la mujer que va al super y a la hora de comprar papel higiénico y analizar precios, revisan metrajes, cantidad de hojas y texturas y por otro lado esa misma mujer que ahorró 3 pesos por cuatro metros de papel va la peluquería y gasta el equivalente al ingreso mensual bruto de una familia tercermundista.

No entiendo el maquillaje. Creo que el maquillaje es la prueba más fiel del nivel de tolerancia que tienen las mujeres a la tortura. Si a mi me queda un poco de brillo labial en los labios luego de haberla besado me siento impermeable (como las plumas de los patos vieron?), como un muñeco de cera y con el deseo irrefrenable de limpiarme los labios de la misma manera que lo desea el niño que besa a su poco aseado tío abuelo lejano.

No entiendo el mundo de los zapatos. Yo creo que la obsesión que tienen las mujeres con los zapatos fue generada por nosotros. Me imagino que en la época de las cavernas las hicimos andar descalzas por todos lados y eso les alteró la configuración genética agregándoles el gen del deseo irrefrenable por recubrir sus extremidades inferiores.

No entiendo los probadores, creo que cualquier hombre que entra en una tienda de ropa, que se prueba algo, si es que se prueba y se retira sin comprar nada, sería automáticamente expulsado del género masculino. Por lo menos se debería comprar un par de medias.

Sin embargo las mujeres pueden entrar a un local, probarse una gran cantidad de prendas, no comprar nada e irse del local sin ningún tipo de culpa.

Y tá la lista de los “no entiendo” es interminable, luego les prometo que escribo sobre las cosas que tenemos en común, eso sí denme tiempo para pensar!!!!!!

1 comentario:

Unknown dijo...

Pobre hombre!!!!!! creo que voy a crear un blog revindicando ,el rol de esposa, mujer, madre, trabajadora,ama de casa,psicóloga......todas esas cosas que hacemos las mujeres.
Te amo y en unos dias te llamo para pedirte que me compres alguna crema, sin especificar si es para manos, cuerpo, pies, pies cansados, depilatoria, para el rostro, demaquillante, hidratante, antiage,repair,tensora,exfoliante o de limpieza, no se amor elegi vos...la que sea mejor para mi, ja ja